Calle 168 #52-38 Bogotá, Colombia

Denuncia contra los gobernantes

Y dije:

Oíd ahora, jefes de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel.
¿No corresponde a vosotros conocer la justicia[a]?
Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo,
que les[b] arrancáis la piel de encima
y la carne de sobre sus huesos;
que coméis la carne de mi pueblo,
les[c] desolláis su piel,
quebráis sus huesos,
los hacéis pedazos como para la olla,
como carne dentro de la caldera.
Entonces clamarán al Señor,
pero Él no les responderá;
sino que esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo,
porque han hecho malas obras.

Así dice el Señor acerca de los profetas
que hacen errar a mi pueblo,
los cuales cuando tienen algo que morder[d],
proclaman: Paz.
Pero contra aquel que no les pone nada en la boca,
declaran guerra santa.
Por tanto, para vosotros será noche sin visión,
y oscuridad sin adivinación.
Se pondrá el sol sobre los profetas,
y se oscurecerá el día sobre ellos.
Los videntes serán avergonzados,
y confundidos los adivinos.
Todos ellos se cubrirán la boca[e]
porque no hay respuesta de Dios.
Yo, en cambio, estoy lleno de poder,
del Espíritu del Señor,
y de juicio y de valor,
para dar a conocer a Jacob su rebelión,
y a Israel su pecado.
Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacob
y gobernantes de la casa de Israel,
que aborrecéis la justicia[f]
y torcéis todo lo recto,
10 que edificáis a Sión con sangre
y a Jerusalén con iniquidad.
11 Sus jefes juzgan por soborno,
sus sacerdotes enseñan por precio,
sus profetas adivinan por dinero,
y se apoyan en el Señor, diciendo:
¿No está el Señor en medio de nosotros?
No vendrá sobre nosotros mal alguno.
12 Por tanto, a causa de vosotros,
Sión será arada como un campo,
Jerusalén se convertirá en un montón de ruinas,
y el monte del templo[g] será como las alturas de un bosque.