Calle 168 #52-38 Bogotá, Colombia

Oración pidiendo protección de los malos

Para el director del coro; para acompañamiento de flauta[a]. Salmo de David.

Escucha mis palabras, oh Señor;
considera mi lamento[b].
Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,
porque es a ti a quien oro.
Oh Señor, de mañana oirás mi voz;
de mañana presentaré[c] mi oración[d] a ti,
con ansias esperaré.

Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;
el mal no mora[e] contigo.
Los que se ensalzan no estarán delante de tus ojos;
aborreces a todos los que hacen iniquidad.
Destruyes a los que hablan falsedad;
el Señor abomina al hombre sanguinario y engañador[f].
Mas yo, por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
me postraré en[g] tu santo templo con reverencia[h].

Señor, guíame en tu justicia por causa de mis enemigos[i];
allana[j] delante de mí tu camino.
Porque no hay sinceridad en lo que dicen[k];
destrucción son sus entrañas,
sepulcro abierto es su garganta;
con su lengua hablan lisonjas[l].
10 Tenlos por culpables, oh Dios;
¡que caigan por sus mismas intrigas!
Echalos fuera por la multitud de sus transgresiones,
porque se rebelan contra ti.

11 Pero alégrense todos los que en ti se refugian;
para siempre canten con júbilo,
porque tú los proteges[m];
regocíjense en ti los que aman tu nombre.
12 Porque tú, oh Señor, bendices al justo,
como con un escudo lo rodeas de tu favor.