Oración matutina de confianza en Dios
Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón[a].
3 ¡Oh Señor, cómo se han multiplicado mis adversarios!
Muchos se levantan contra mí.
2 Muchos dicen de mí[b]:
Para él no hay salvación[c] en Dios. (Selah[d])
3 Mas tú, oh Señor, eres escudo en derredor mío,
mi gloria, y el que levanta mi cabeza.
4 Con mi voz clamé al Señor,
y Él me respondió desde su santo monte. (Selah)
5 Yo me acosté y me dormí;
desperté, pues el Señor me sostiene.
6 No temeré a los diez millares de enemigos[e]
que se han puesto en derredor contra mí.